Qué nos cuenta nuestro Obispo sobre el Papa

Mons. Ojea, quien fue cercano a Bergoglio en su trabajo en la Ciudad de Buenos Aires nos da sus impresiones sobre el papa Francisco.

Elija 5 adjetivos que crea que son los más representativos para hablar del papa Francisco.

Autenticidad, frescura, entrega total, alegría, compromiso.

Usted que tuvo cierta cotidianidad con Bergoglio, ¿le llama tanto la atención como a todos los medios internacionales sus gestos, y que sea noticia por esto?

A mí personalmente no me llama tanto la atención porque, teniendo siempre un perfil bajo y una característica de suma humildad, había destellos mientras estaba en Buenos Aires de las cosas que ahora vemos a través de los gestos.

Creo que ahora ha alcanzado una plenitud de aquello que estaba en germen. Y personalmente, pienso que hay una gracia especial del Espíritu Santo. Lo veo particularmente luminoso, pero no me asombra porque va en la línea de lo que hacía antes, aunque no fuera con tanta nitidez y contundencia como ahora.

¿Se imaginaba que podía llegar a haber algún Papa argentino? ¿Y que Bergoglio pudiera elegir el nombre de Francisco?

No imaginé jamás que pudiera ser elegido papa, y jamás que pudiera elegir el nombre Francisco, lo cual me parece una genialidad.

¿Qué cosas buenas puede llevar un hombre de nuestra Iglesia a Roma?

Nosotros tenemos un sentido fuerte de la amistad, apreciamos la vida familiar y la cercanía, y somos muy cálidos. Estos son valores de los argentinos que, en un mundo deshumanizado y  materialista como el que imponen la sociedad de consumo y el capitalismo de mercado, son realmente importantes. Sabemos perder el tiempo en el buen sentido, tener una cierta gratuidad en el encuentro con los demás y, aunque a veces no lo queramos reconocer, creo que tenemos mucha gente inteligente, y Bergoglio escolla por su inteligencia.

¿Qué espera de Bergoglio como Papa?

Espero que pueda vivir muchos años. Rezo para eso, me parece una gracia muy grande para la Iglesia. Espero que pueda acompañar un proceso de renovación, un proceso primaveral, de cambios en la Iglesia, que pueda darle un nuevo impulso misionero y un compromiso más intenso con nuestros hermanos más pobres.

¿En qué se siente representado por este Papa?

Me siento representado en su apertura de pensamiento, en cada gesto de cercanía para con los hermanos, en el anuncio de la cultura del encuentro, en la sensibilidad que tiene para los males del mundo moderno y para cierto tipo de pobrezas que son manifiestas particularmente en América latina: las adicciones, la trata de personas, la violencia, el desquicio familiar y el individualismo a ultranza. Hay muchas cosas en las que me siento representado por nuestro Papa. Y siento que podemos hablar un mismo lenguaje.

En cuanto a la figura del Obispo, ¿usted cree que sería bueno que se pensara en algún cambio?

Sí, me parece importante que el obispo vaya teniendo cada vez más el lugar del promotor de la unidad, delegando muchas responsabilidades. También me parece importante el trabajo en la colegialidad, en el gobierno de la Iglesia, y el ubicarnos en un lugar mucho más pastoral del que tenemos ahora (si bien ha habido avances, no son los suficientes).

¿Cuáles son los aspectos de la Iglesia que más están cambiando con el papado de Francisco?

La conciencia de una Iglesia     que abarca a la comunidad de los bautizados, no solamente a la gente que va a misa. Hay un respeto muy grande por la comunidad bautismal, una tendencia a escucharla y a respetar la piedad popular encarnada en la cultura popular como un medio de evangelización. Una conciencia de una iglesia pobre para los pobres. Creo que vamos a vivir con la gracia de Dios, y con este nuevo impulso vamos a tener los lineamientos de una Iglesia más austera, pobre, humilde, abierta, misericordiosa, dialogante, ecuménica, religiosa, orante y misionera.

¿Cuáles piensa que son los principales desafíos de Francisco con respecto a la situación actual de la Iglesia?

El cambio en la estructura organizativa de la curia romana, la descentralización progresiva en el gobierno de la Iglesia y la renovación que ha propuesto de la figura del Papa, que es el servidor de la unidad pero al mismo tiempo propone un gobierno más colegiado de la Iglesia.

Va a tener que enfrentar pensamientos diversos en el seno de la Iglesia, va a haber muchos que no estén de acuerdo con él. Me parece que va a tener un desafío grande en cómo manejar las divisiones internas de la Iglesia. Y otro desafío es el aporte para la paz en un contexto de una Iglesia católica lanzada a un ecumenismo más pleno.

¿Hay algo más que quiera agregar?

Tenemos que rezar por él y tomarnos en serio el pedido, porque el rezar crea un vínculo de comunión, ayuda a sostenernos mutuamente. Esta insistencia no es en vano, si no que tiene un fundamento muy grande, así que los invito a rezar para que el Papa viva muchos años, tenga buena salud y para que pueda seguir sirviendo a la Iglesia en los hermanos más pobres, en los jóvenes, en los ancianos y en las familias.

 

Bienav

Publicada en la Revista Bienaventurados/Especial papa Francisco


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